Los pantalones blancos de C.Tangana

La música está siendo más fugaz de lo que cualquiera pudo esperar hace unos años y el trap español y C. Tangana lo demuestra 100%.

¿Cómo le han hecho los millennials para llegar a este estilo musical? No estoy segura de cómo funcionan los algoritmos de Spotify y esas madres pero, algo de eso está ayudando a los “sexys traperos” y compañía.

Ésta, la del SALA, era la segunda presentación de C.Tangana a la que asistía. La primera fue el año pasado en el Lunario y entonces éramos mucho menos público que ahora. En el recinto de Reforma, me acuerdo, detrás de nosotros sólo estaba la Homegrown Mafia, Tino el Pingüino y el chavo del audio. No llenábamos ni la mitad. Pero había calidad.

Apenas unos meses después, el trapero regresó a la CDMX. Desde que este gig se anunció, todo mi Facebook enloqueció, pero no me imaginé que el hype estuviera tan cabrón hasta que vi las muchisimas historias de Instagram subidas al día siguiente.

El show lo abrió Fntxy, uno de los hijos putativos de Malverde, o sea, de la familia Homegrown pero, la neta, no llegué. Lo mío siempre es precopear y un trago tras otro trago, el tiempo corrió y llegué una rola antes de que el rapero acabara su set.

Para entonces, casi 11 de la noche, el venue en la calle de Puebla se veía bastante lleno y no era sorpresa. Los Homegrizzy han ido creciendo como la espuma y es que, sin importar cuánto los critiquen, el hip hop “fresa” está nice. Es bonito y está bien.

Malverde dice que uno de los principales problemas con el rap mexa es que, la gente se casa con una idea y ya, de ahí no salen. Que “pensábamos” que este género es de pobres y de ahí no pasa. Ellos demostraron, por lo menos en la CDMX, que no es así. Hacen lo que les gusta y lo hacen bien; viven de rapear y por eso el hate que le tienen los “trues”, pero ¿a quién chingados le importa? Los Homegrown están conquistando la ciudad.

Terminando Fntxy, quien –según mi investigación de campo– lo hizo muy bien, empezó el “Caballo Ganador”.

“¿Ya viste su paquetazo, wey? Súper sí por adelante y por atrás ¿no?”

Eso me dijo una amiga a los pocos minutos de que el español salió al escenario y desde entonces, no pude notar nada más. Los pants tipo jogger que traía ese jovencito (27 años) se convirtieron en el significado de mi vida. Nada más porque no soy un pinche acosador sino, segurito le hubiera gritado algún fino piropo como: ¡qué bonitos pantalones! Se verían perfectos en el piso de mi cuarto. O aquella más romántica: como la traigas, chiquito.

Anton Álvarez comenzó con una rola de su nuevo disco El Ídolo. La chaviza se volvió loca desde el primer beat. Ya había leído varios artículos de medios en España que alababan el éxito de Tangana pero no medí cuánto, hasta ese momento.

Su disco, desde el lanzamiento a finales del 2017, entró en los más virales de Spotify y C. logró una fan base de chavitos que aunque no topan toda su carrera de 10 años, le son bien fieles a “Mala Mujer”.

C.Tangana, obvio, también se echó sus éxitos viejitos “Persiguiéndonos”, “Antes de morirme” con grabación de Rosalía y de Agorazein: “100k pasos”.

Mientras todo eso sucedía, mi atención seguía en sus pantalones blancos. Así pasó una hora o más. Hasta que sonó “Mala Mujer”, la última canción del set y en la que salió una muy guapa y talentosa bailarina a robar foco.

“Esto no es un concierto, es un espectáculo” me dijo el vato con el que me estuve dando unos besotes cuando no veía el pack de Tangana durante todo el concierto, aprovechando las rolas hot; y tiene razón.

El trabajo de los “sexys traperos” es ese. Dar buenos shows. Se saben vender y está bien. Tangana no tiene miedo a salir del área de confort de los hip-hoperos y lo dejó claro desde que firmó con Lacoste y no con Nike, la opulencia no está mal.

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El público que estuvo en el hype lo disfrutó muchísimo y subieron un chorro de historias a Instagram. Que si los Ghetto Kids, obvio Malverde y compañía, BrunOG, mis amigxs de medios… bueno, toda la banda moderna no perdió oportunidad de presumir su pertenencia.

Yo fui por FOMO Fear Of Missing Out y me la pasé bien. Lo mío son los shows y esta vez, hubo calidad, luces, humo, música calenturienta, amigos, tragos y el grandioso pack de Tangana.

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